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Medioambiente

SOS para mico bonito del Cauca y Caquetá

    Entre las razones de su estado de amenaza de extinción se encuentra, que la deforestación del bosque en dichas regiones alcanza el 80 %, lo cual influye en la pérdida de hábitat y, por ende, de recursos. El seguimiento realizado a cuatro individuos de Plecturocebus caquetensis o mico bonito en Piamonte (Cauca), evidenció que de 134 horas, el 49 % las destinaron a descansar, el 24 % a desplazarse, el 15 % a otras actividades y tan solo el 13 % a alimentarse.

    A pesar de que los primates o micos con frecuencia se pueden ver en algunas regiones del país, su importancia en el ecosistema aún es desconocida para muchos. Estos animales sociables y que suelen andar en manadas, cumplen con la importante labor de dispersar semillas en los ecosistemas, actividad que aumenta la disponibilidad de árboles que absorben el dióxido de carbono.

    En Colombia hay aproximadamente 40 especies de primates, de los cuales 11, entre ellas el mico monito de Cauca y Caquetá, se encuentran en algún estado de amenaza.

    Del P. caquetensis, también conocido como tití del Caquetá, que en el país se encuentra en una pequeña área no mayor a 4.000 km2, quedan unos 200 individuos en área silvestre, y a esto se le atribuye el habitar en el arco de deforestación de la Amazonía.

    La pérdida de bosques que conlleva a la fragmentación de hábitats, motivó a Johana Alejandra Villota, estudiante de maestría de Ciencias - Biología de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), a aumentar la disponibilidad de información sobre dicha especie,a través del análisis del uso de su hábitat.

    Para conocer cómo estaba estructurado el ecosistema de esta especie, en 5 parcelas de vegetación de 100 x 10 metros, se marcaron 200 árboles con un diámetro a la altura del pecho mayor a 5 cm. En el seguimiento realizado a esta zona, se encontró que en el 97 % del tiempo en el que se hizo seguimiento, el grupo se encontraba en hábitats inundables y apenas el 3 % en no inundables.

    “Durante cuatro meses -de agosto a noviembre- a esos árboles, lianas y a 53 guaduas, también se les hizo el conteo de cuántos frutos, flores y hojas tenían, y se encontró que el periodo de mayor oferta de recursos es agosto y septiembre, mientras que octubre y noviembre fueron los de menor oferta”, agrega la investigadora.

    La dieta de esta especie está compuesta sobre todo en hojas, frutos y semillas, de ellas se destacan: el yarumo -muy común en la Amazonia-, el pomo y las hojas de guaduas, un aspecto nuevo identificado en este estudio.

    Según la investigadora, “con la disminución de recursos que ellos van teniendo en su hábitat, en el proceso de adaptación recurren a otras fuentes de alimentación como la guadua en este caso. A esto también se suma que, al disminuir la presencia de árboles, la actividad de ellos también se reduce y es por eso que aumentan su tiempo de descanso”.

    El seguimiento

    La tarea de vigilar a animales como los monos, que pueden moverse rápidamente entre árboles, no es sencilla. Por eso, para que se acostumbraran a la presencia de personas, durante tres meses, de 6 de la mañana a 5 de la tarde, se realizaron seguimientos continuos.

    “Después de ese tiempo se asume que el comportamiento de ellos es natural y que no actúan diferente por la presencia de alguien; a partir de ahí es que se empieza a hacer el análisis”, aclara.

    Para entender el patrón de actividad se utilizó una metodología denominada “escaneo lento”, mediante la cual, de cinco minutos, se utilizó uno para la toma de datos de comportamiento como: tiempo de descanso, desplazamiento, alimentación y de actividades como canto o socialización.

    Toda la información recolectada tanto en el conteo como en el seguimiento de la especie, fue sometida a pruebas de estadística para encontrar una relación entre los datos obtenidos.

    Un trabajo en comunidad

    La investigadora anota que, en el municipio de Piamonte, junto con un equipo integrado por técnicos ambientales, biólogos, profesionales en turismo de naturaleza y gestores ambientales, se ha realizado talleres de sensibilización sobre la preservación de esta especie a través del cuidado de su hábitat.

    “A través del grupo del Proyecto de Conservación Plecturocebus caquetensis en la Amazonia liderado por la Asociación Salvemos Selva, en noviembre de 2022 por primera vez se realizó el primer festival de la especie en el municipio con el fin de visibilizar y crear consciencia de la importancia de reforestar su hábitat”, concluye.