Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
/UNAL Sede Orinoquia apoya retorno de comunidad en Arauca
Ciudad y Territorio

UNAL Sede Orinoquia apoya retorno de comunidad en Arauca

    La Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Orinoquia, en conjunto con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), viene acompañando a 85 personas (25 familias) de la comunidad desplazada del centro poblado Brisas de Caranal, en el municipio de Arauquita (Arauca).

    Por medio del proyecto, las familias que debieron salir de su territorio a raíz del conflicto armado que afectó el orden público entre 2005 y 2008, vienen desarrollando procesos productivos que propenden por la seguridad alimentaria y la generación de ingresos para la población.

    En concordancia con el Sistema de Alertas Tempranas (SAT) de la Defensoría del Pueblo, en este centro poblado se vivieron ataques armados con efectos indiscriminados, homicidios selectivos, amenazas, secuestros, combates con interposición de población civil, instalación y activación de minas antipersona y artefactos explosivos improvisados. Además, se denunció el reclutamiento y utilización ilícita de niños y adolescentes, violencia sexual, desplazamiento forzado y demás vulneraciones a los derechos fundamentales como consecuencia de las acciones violentas del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC EP), según lo documentado por la Defensoría del Pueblo (2006).

    Estas acciones convirtieron el centro poblado y las zonas rurales cercanas en “territorios inaccesibles para el tránsito y el desarrollo de actividades productivas de los campesinos, poniendo en grave riesgo la integridad de las personas”, reseña la Defensoría del Pueblo a través del SAT.

    Ante este panorama, en 2020 la CICR y la UNAL Sede Orinoquia aunaron esfuerzos para generar medidas de prevención y de protección que disuadan, mitiguen o neutralicen tales riesgos a la población que viene retornando de manera paulatina al centro poblado, además de acompañar su establecimiento con estrategias de producción agropecuaria que busquen la seguridad alimentaria y mejoren la generación de ingresos.

    La CICR entregó materiales de ferretería para la construcción de galpones, además de semillas e insumos para implementar huertas y conucos, aves de corral y alimento concentrado. Por su parte, dos profesionales egresados del Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica (Peama) se vincularon en calidad de voluntarios para apoyar el proyecto, coordinado por el Proceso Misional de Extensión.

    Nuevos espacios comunitarios

    Según el ingeniero agrónomo Erwin García, quien apoyó la instalación de huertas y conucos, “la generación de espacios comunitarios en torno a la producción permite reconstruir tejido comunitario y afianzar las relaciones interpersonales de la comunidad”.

    Así mismo, el ingeniero agrícola Julio César Soto, quien acompañó la construcción de los galpones de gallinas ponedoras y otros procesos productivos pecuarios, recordó que “cuando iniciamos el proyecto, la comunidad estaba en alerta por inseguridad alimentaria y no contaba con recursos para acceder a los alimentos. Hoy vemos un cambio significativo ya que a través de las huertas y los galpones tienen alimentos de primera necesidad que pueden intercambiar o vender”.

    La comunidad sigue trabajando articuladamente con el Proceso Misional de Extensión y se consolida como referente en el departamento en procesos productivos y de reconstrucción de tejido comunitario.