UNAL Sede Orinoquia, 30 años llevando educación superior a miles de jóvenes de la región

Exdirectores de la Sede Orinoquia compartieron los hitos y desafíos que marcaron sus primeros 30 años. Fotos: Divulgación Cultura Sede Orinoquia.

“Mujer Cacao” unió arte, memoria y experiencias de mujeres campesinas de la Orinoquia.

La muestra fotográfica recorrió tres décadas de crecimiento académico e institucional de la Sede.

Estudiantes de Trabajo Social llevaron al escenario una reflexión sobre territorio, memoria y comunidad.

El Cuarteto Caucalí llevó a Arauca nuevas lecturas de la música andina colombiana.

El Grupo Musical Orinoquia puso en escena sonidos y tradiciones que identifican al Llano.
Treinta años después de abrir sus puertas en Arauca, la UNAL Sede Orinoquia se ha convertido en una de las principales opciones de educación superior para jóvenes de Arauca, Casanare, Guainía, Guaviare y Vichada, muchos de los cuales antes debían abandonar su región para continuar sus estudios.
Ampliar esas oportunidades de acceso ha sido una de las apuestas centrales de la Sede, tanto mediante programas especiales de admisión como a través del fortalecimiento de una oferta académica pensada para responder a las necesidades de la Orinoquia.
Uno de los hitos más importantes ha sido el fortalecimiento del Peama, que permitió ampliar progresivamente las oportunidades de ingreso para estudiantes de la región.
A ello se suma la apuesta actual por consolidar nuevos programas académicos, especialmente en el marco del Programa de Admisión Especial con Enfoque Territorial (PAET), con el propósito de responder a las dinámicas sociales, ambientales y productivas de la Orinoquia.
Actualmente la Sede Orinoquia cuenta con 355 estudiantes activos, de los cuales 200 forman parte del Peama y 155 del PAET, dos estrategias que han permitido ampliar el acceso a la educación superior en la región.
Durante la última vigencia se gestionaron 3.000 pines gratuitos de inscripción para jóvenes con mayores barreras de acceso a la educación superior. De ellos, 1.000 fueron destinados al periodo 2025-2 y 2.000 al periodo 2026-1. La iniciativa buscó incentivar la participación de aspirantes de Arauca, Casanare, Guainía, Guaviare y Vichada.
Como resultado de estas acciones, en 2025 se registraron más de 2.000 aspirantes a las convocatorias Peama. En total, 399 fueron admitidos y 322 iniciaron su movilidad académica hacia las Sedes Andinas de la Universidad para continuar su formación profesional.
Como parte de la conmemoración, el Instituto de Estudios de la Orinoquia (IEO) realizó el conversatorio “La investigación en la Orinoquia: retos, logros y nuevas perspectivas”, un espacio para revisar la trayectoria de la Sede y los desafíos que enfrenta la región.
La conversación reunió a tres exdirectores que marcaron momentos clave en la historia de la Sede; Joaquín Molano Barrero, su primer director y fundador, quien recordó los esfuerzos iniciales para consolidar la presencia de la Universidad en la región.
Julio Esteban Colmenares Montañez, director durante el periodo 2007–2008, quien lideró la creación e implementación del Peama, destacó la creación de este programa pionero en las Sedes de Presencia Nacional que amplió el acceso de los jóvenes de la Orinoquia a la educación superior.
Por su parte, Rodrigo Cárdenas Acevedo, director entre 2010 y 2018, recordó el crecimiento de la infraestructura y la expansión de la oferta Peama, que pasó de 15 a 75 programas académicos durante su administración, ampliando significativamente las oportunidades para los estudiantes del territorio.
Los panelistas coincidieron en que uno de los principales propósitos de la Sede ha sido ofrecerles a los jóvenes la posibilidad de formarse profesionalmente sin abandonar su región, fortaleciendo sectores estratégicos como el agropecuario, ambiental, social y productivo.
La conmemoración de los 30 años incluyó además una agenda académica, cultural y comunitaria liderada por la directora de la Sede, Mary Cecilia Montaño Castañeda. Las actividades reunieron a estudiantes, egresados, docentes, administrativos y visitantes externos para destacar el impacto que la Universidad ha tenido en la formación de nuevas generaciones y en el fortalecimiento de la Orinoquia.
La agenda incluyó la performance Mujer Cacao, una creación colectiva desarrollada por estudiantes PAET de Trabajo Social junto con la Casa del Sembrador, organización integrada por mujeres víctimas del conflicto armado de la Orinoquia.
Más que una puesta en escena, la obra se convirtió en un ejercicio de memoria, reflexión y diálogo sobre las experiencias de las mujeres campesinas de la región. A través del lenguaje artístico, estudiantes y participantes exploraron emociones, aprendizajes y procesos comunitarios vinculados al territorio.
La programación cultural también incluyó presentaciones del Dúo FA, el Dúo Flavum y el Cuarteto Caucalí, agrupaciones del Conservatorio de Música de la UNAL Sede Bogotá.
El talento regional estuvo representado por el Grupo Musical Orinoquia y Joropo UNAL Orinoquia, integrados por estudiantes Peama y PAET, quienes llevaron al escenario expresiones tradicionales del Llano.
Treinta años después de su creación, la Sede Orinoquia sigue apostándole a que más jóvenes puedan estudiar, permanecer en su territorio y aportar desde allí a la construcción de futuro para la región.
A 30 años de su creación, la Sede Orinoquia mantiene su compromiso con una educación pública de calidad, cercana a las realidades del territorio y pensada para formar profesionales desde la región y para la región.