Una modificación ingeniosa lleva a estudiante de la UNAL al primer lugar en competencia de ciberseguridad

Yamid Alfonso Gonzales, estudiante de Ingeniería de Sistemas y Computación de la UNAL, obtuvo el primer lugar en la categoría de hardware de DragonJAR. Foto: Yamid Gonzales, estudiante de la UNAL.

Una versión web que reproduce el funcionamiento del dispositivo sin necesidad de manipular el equipo original fue una de las soluciones premiadas. Foto: Yamid Gonzales, estudiante de la UNAL.

Con componentes electrónicos que ya utilizaba en sus clases, Yamid construyó una réplica física y funcional del dispositivo. Foto: Yamid Gonzales, estudiante de la UNAL.

El estudiante también presentó un detector de phishing que identifica correos potencialmente fraudulentos y explica al usuario por qué pueden resultar sospechosos. Foto: archivo Unimedios.

DragonJAR reunió en Medellín a especialistas y participantes de nueve países alrededor de retos y desarrollos en ciberseguridad. Foto: Yamid Gonzales, estudiante de la UNAL.
DragonJAR reunió este año a ponentes de nueve países en su edición número 25, realizada en el Centro de Eventos El Tesoro, en Medellín. El certamen se desarrolló del 10 al 11 de septiembre y combinó charlas especializadas con competencias de software, hardware y captura de bandera (CTF), retos en los que los participantes ponen a prueba sus conocimientos para resolver problemas de seguridad informática.
Para participar en este encuentro, el estudiante contó con el apoyo de la Dirección Nacional de Estrategia Digital (DNED) de la UNAL. Sin embargo, según cuenta, su llegada a la competencia comenzó casi por casualidad.
“Durante una charla de seguridad, entré a LinkedIn y vi una publicación de un reto de ingeniería inversa organizado por Electronic Cats, patrocinador de DragonJAR. Decía que las primeras seis personas en resolverlo obtenían una entrada al evento. De inmediato lo hice y gané el pase”, señala Yamid.
En la competencia de hardware, los participantes debían modificar un dispositivo electrónico (badge) entregado por los organizadores, una pequeña tarjeta programable utilizada durante el encuentro, con libertad para desarrollar nuevas funciones.
Yamid fue más allá de intervenir el aparato. Desarrolló dos formas de reproducir su funcionamiento, una completamente virtual y otra construida físicamente con componentes electrónicos que ya tenía.
La primera fue un simulador alojado en una página web que reproduce en la pantalla del computador las funciones del dispositivo físico. Para hacerlo programó las instrucciones necesarias para que el sistema se comportara como el aparato original.
“La ventaja de esta copia virtual es que cualquiera puede probar sus funciones sin manipular el aparato real, evitando el riesgo de dañarlo”, señala el estudiante. El desarrollo quedó disponible públicamente en GitHub, una plataforma utilizada para almacenar y compartir código.
La segunda solución fue una réplica física armada por él mismo con componentes electrónicos básicos que ya tenía de sus clases, entre ellos una pequeña pantalla, un botón sensible al tacto y un microcontrolador, es decir, el componente que recibe y ejecuta las instrucciones que permiten funcionar al dispositivo.
“Estos componentes ya los tenía de una materia de la Universidad, y con ellos construí una versión funcional del aparato fuera del computador. Eso fue algo que sorprendió al público y a los jurados”, recuerda.
La posibilidad de experimentar primero con el dispositivo desde la web, sin exponer el equipo original a daños, fue uno de los aspectos destacados por el jurado. A esto se sumó la capacidad de llevar la misma idea a un prototipo físico construido por el estudiante. La combinación de ambas soluciones le dio el primer lugar en la categoría de hardware.
Pero no fue su única propuesta en DragonJAR. En la categoría de software presentó un detector de phishing, una modalidad de fraude digital en la que los atacantes se hacen pasar por empresas, bancos o instituciones para engañar a las personas y obtener información.
Pensada para la comunidad de la UNAL, la herramienta revisa los correos de manera automática o cuando el usuario lo solicita, contrasta información mediante herramientas de inteligencia artificial y servicios especializados en detectar amenazas informáticas, y explica en lenguaje sencillo por qué un mensaje puede resultar sospechoso.
Parte de lo que Yamid llevó a la competencia comenzó mucho antes de DragonJAR. Su participación en un semillero de ciberseguridad lo acercó al tema desde etapas tempranas y lo llevó a otros espacios como las Jornadas de Seguridad de la Universidad Nacional de Colombia (JSN) y el evento Sabits. También participó en Orbis, semillero enfocado en sistemas embebidos, es decir, pequeños sistemas de cómputo integrados en dispositivos electrónicos.
Asignaturas como Elementos de Computadores y Tecnología Digital le aportaron conocimientos de electrónica y circuitos que después utilizó para construir el prototipo físico. De hecho, varios de sus componentes habían sido adquiridos originalmente para sus clases.
En el desarrollo de software también puso en práctica conocimientos adquiridos en asignaturas como Arquitectura de Software, Criptografía y Computación Paralela.
El premio tuvo además un efecto inmediato fuera de la competencia. Después de la presentación, profesionales del sector se acercaron para conocer su perfil en GitHub y establecer contacto con él, una oportunidad que el estudiante ve como una puerta de entrada al mundo laboral.