Software mejoraría la calidad de imágenes que guían las radioterapias

Un novedoso software ayudaría a afinar las imágenes de análisis de tumores para realizar radioterapia. Fotos: ANNE-CHRISTINE POUJOULAT / AFP

El software permite ver con una alta confiabilidad el lugar en donde está el tumor. Foto: Tatiana Díaz Ramos, magíster en Física Médica de la UNAL.

En el país los análisis de imágenes los realizan manualmente los expertos en los hospitales y clínicas. Foto: SAM PANTHAKY / AFP

El desarrollo se convierte en un apoyo para que los pacientes con cáncer tengan un tratamiento más seguro y confiable. Foto: CHRISTOPHE ARCHAMBAULT / AFP

Se estima que cada día mueren en Colombia 90 personas a causa de algún tipo de cáncer. Foto: archivo, Unimedios

Tatiana Díaz Ramos, magíster en Física Médica de la UNAL. Foto: Tatiana Díaz Ramos, magíster en Física Médica de la UNAL
La investigadora Tatiana Díaz Ramos, magíster en Física Médica de la UNAL, creó un programa que actúa como un “lente digital” capaz de detectar imperfecciones en las imágenes médicas tomadas con aceleradores lineales, el equipo al que se ingresan los pacientes con cáncer para realizar radioterapia, generando radiación que se dirige a la zona en donde está alojado el tumor.
LimageQC aparece como una solución asequible y rápida, pues funciona en cuestión de segundos para que los especialistas en realizar y evaluar estos tratamientos tengan menos errores a la hora de analizar imágenes médicas, lo cual disminuiría a su vez daños en tejidos sanos que no deben ser atacados por la radioterapia.
El software desarrollado por la magíster surge como un apoyo fundamental para la radioterapia guiada por imágenes, un campo que ha revolucionado el tratamiento del cáncer en el mundo y que se ha venido perfeccionando desde finales del siglo XX. Su proyecto se llevó a cabo en el Hospital Universitario del Valle, que cuenta con dos aceleradores lineales y atiende en promedio a 80 pacientes diarios en cada uno.
Su funcionamiento consiste en cámaras especiales acopladas a los aceleradores lineales, que van tomando imágenes de la región del tumor tanto antes como durante el tratamiento, lo cual permite que los médicos vean con precisión a dónde deben apuntar para que los rayos destruyan las células cancerígenas. Esta técnica permite tratar con mayor seguridad zonas complejas como el cerebro, los pulmones o la próstata, en donde un milímetro puede marcar la diferencia.
“En el Hospital Universitario del Valle la máquina toma una especie de tomografía de la zona del daño, la cual se va construyendo en tres dimensiones con las imágenes que toma el acelerador que varían según el protocolo de cada institución”, asegura la investigadora Díaz.
Como toda tecnología, los sistemas de imagen médica pueden presentar fallas, distorsiones o pérdida de calidad con el tiempo. Aunque existen protocolos internacionales para revisar su funcionamiento —como los del grupo TG-142 de la Asociación Americana de Físicos Médicos (AAPM) o el IAEA TECDOC-1958 del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)—, en la práctica muchos de estos controles se realizan manualmente, con reglas, mediciones visuales y cálculos que consumen horas de trabajo y están expuestos al error humano.
En Colombia, donde los hospitales públicos enfrentan limitaciones de recursos y alta demanda de atención, estas tareas se pueden convertir en una barrera más para garantizar la calidad del tratamiento. Por eso, la investigadora diseñó el software como una herramienta rápida y confiable para ejecutar pruebas de calidad de manera automatizada.
El desarrollo se realizó con lenguajes de programación como Python, Django, OpenCV y Pylinac, todos de código abierto. El resultado fue un sistema capaz de analizar automáticamente imágenes médicas mensuales, tanto en 2D (radiografías de megavoltaje y kilovoltaje) como en 3D (tomografías cone beam), y generar reportes estandarizados en segundos.
Aunque no se aplicó directamente en pacientes, el software fue validado con simuladores físicos de alta precisión —como ISOCube, MarkerBlock y Catphan 604— que imitan el comportamiento del cuerpo humano en las imágenes. Así se probó su funcionamiento en condiciones reales sobre los equipos clínicos del Hospital Universitario del Valle, logrando una precisión del 95 % frente al análisis realizado por un experto en el área, en este caso uno de los coordinadores del Hospital.
Durante la validación del sistema se realizaron más de 12.000 mediciones automatizadas con resultados estables y reproducibles. El software demostró alta confiabilidad al evaluar aspectos clave como uniformidad, contraste, resolución espacial, ruido, magnificación y alineación, con un margen de error mínimo, garantizando así que la radiación se dirija con precisión al área deseada.
La herramienta verifica automáticamente si las imágenes están centradas, si tienen el tamaño adecuado, si los detalles se distinguen claramente y si el contraste y el nivel de ruido son óptimos. En palabras simples, es un inspector digital que asegura que cada imagen esté en perfectas condiciones antes de aplicar la radiación, ayudando a los médicos a localizar el tumor y proteger los órganos sanos.
Además, incorpora módulos para pruebas que otros programas informáticos no contemplan, lo que representa una contribución innovadora desde Colombia. Por ser de código abierto, esta es una solución asequible para hospitales públicos o instituciones educativas que no pueden costear licencias comerciales. La magíster Díaz deja así una guía adaptable, para que cualquier profesional del país pueda ajustarla a sus propios protocolos.
Según la Organización Mundial de la Salud, el cáncer es la segunda causa de muerte en el mundo. Se estima que en Colombia cada día fallecen más de 90 personas por esta enfermedad, según datos del Ministerio de Salud y Protección Social. Aportes como este marcan la diferencia entre apuntar a ciegas o hacerlo con precisión milimétrica, y entre curar… o no.