Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
/Niños con autismo en escuelas necesitan adaptaciones individuales
Educación

Niños con autismo en escuelas necesitan adaptaciones individuales

    Cuando un estudiante con autismo ingresa a un colegio, tanto él como sus docentes estarían pasando por situaciones límite debido a que en el el centro educativo se sigue percibiendo al estudiante como portador de una enfermedad o con un déficit que le impide aprender.

    Para otros profesores estas situaciones límite se convierten en una oportunidad para buscar apoyo en otros profesionales a fin de lograr una comunicación más asertiva con estos niños, o analizar su condición para entender mejor su manera de actuar.

    La docente Angélica María Betancourt Zárate, magíster en Discapacidad e Inclusión Social de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), señala que “se tiene la visión de que el niño entra a la escuela para ser ‘normalizado’, pero cuando ingresa y el profesor se da cuenta de que ese niño tiene dificultades para realizar ciertas tareas empieza a sentir cierta incomodidad”.

    “Cuando un niño con discapacidad llega a un centro educativo se debe implementar el diseño universal de aprendizaje, que consiste en una serie de actividades y programas en los cuales las actividades del aula deben llegar a todos los estudiantes y no solo al niño con discapacidad”.

    “Sin embargo ese diseño no siempre funciona, pues al llegar a las instituciones a los niños con autismo se les deben hacer adaptaciones individuales dada su singular situación”.

    “El diseño universal de aprendizaje viene reglamentado desde la normatividad, pero al llegar a la escuela vemos que muchos profesores lo han implementado desde antes de que le pusieran un nombre; por eso ellos buscan múltiples estrategias para que los niños logren aprender, aunque ese diseño no siempre se adapta al niño, por lo que es necesario hacer una adaptación individual de esa normativa”.

    “Aunque desde hace unos 20 años se viene normalizando en los países un proceso de inclusión que consiste en que tanto los niños con discapacidad como otros grupos que resultan vulnerados ingresan a cualquier escuela para que no se les vulnere su derecho a la educación, quería indagar sobre cómo era ese proceso de la llegada de los niños, en el que los profesores atienden además a otros 30 o 40 estudiantes”.

    El caso de estudio

    Mediante un estudio exploratorio y del uso de algunas técnicas etnográficas –como las observaciones, las entrevistas y el proceso de cartografía social pedagógica–, la magíster exploró el quehacer educativo de cinco profesoras (de las áreas de deportes, preescolar, arte, tecnología e informática y directora de grupo) de un estudiante con autismo, quien hizo su formación en una escuela de Bogotá desde preescolar hasta 3ro. de primaria.

    Según la magíster, en muchas investigaciones se abordan temas sobre cómo fortalecer las habilidades comunicativas, cognitivas y sociales de los estudiantes –que son las más afectadas desde el ámbito clínico en niños con autismo–, además de otras en las que se tiene en cuenta el punto de vista de los padres o las familias y de cómo las tecnologías de la información y las comunicaciones pueden contribuir en el proceso educativo.

    Sin embargo, explica que muy pocos estudios abordan lo que realmente ocurre con los niños con autismo y los docentes en su cotidianidad en la escuela, es decir qué se le enseña al niño, cómo y para qué.

    La investigadora Betancourt afirma que utilizó una metodología cualitativa e hizo un estudio exploratorio y aplicó una técnica de investigación etnográfica, con la cual realizó un acercamiento a través de entrevistas estructuradas.

    “El primer acercamiento se hizo a partir de la cartografía social pedagógica, mediante la cual hicimos un mapeo, es decir una técnica muy visual en la que los participantes expresan sus opiniones a través de imágenes. Se les presentaba entonces quien era un niño con autismo, cómo identificaban esta condición, si hacían algunas adaptaciones al salón, cómo se relacionaban con el niño, cómo se relacionaba el niño con sus compañeros, entre otros puntos”.

    Según la investigadora, con esta herramienta logró identificar diferentes estaciones límite, y con el apoyo de la observación no participante y de entrevistas se dio cuenta de que muchas cosas que estaban en el discurso distaban de la práctica cotidiana dentro del aula de clase.