Mujer nasa gobernará Cabildo Indígena en la UNAL Sede Palmira

Helen Diviana Pilcue Ipia, estudiante de Ingeniería Agrícola, es la nueva gobernadora del Cabildo Indígena Universitario de la UNAL Sede Palmira. Fotos: Helmunth Ceballos, Unimedios Palmira.

La joven de la comunidad nasa del Resguardo Cilia La Calera, en Miranda (Cauca), busca fortalecer el acompañamiento a los estudiantes indígenas en la educación superior.

Durante su posesión estuvo acompañada por autoridades ancestrales, familiares y representantes de procesos comunitarios de su territorio.

Además de su labor como gobernadora, Helen promueve la preservación cultural a través del tejido y del grupo de danza “Fuerza andina” de la UNAL Sede Palmira.

El evento contó con la participación del profesor Mario García Dávila, vicerrector de la UNAL Sede Palmira.

A la posesión asistieron estudiantes de diferentes programas académicos de la Sede.
Durante su periodo como gobernadora, Helen buscará fortalecer la participación de los estudiantes indígenas y garantizar espacios propios para el encuentro cultural y espiritual. Entre sus principales aspiraciones está consolidar dentro de la Universidad una tulpa permanente.
Las tulpas son espacios constituidos por tres piedras que se ubican formando triángulo; los lados simbolizan los ancestros, la comunidad y la familia. En el centro se ubica el abuelo fuego, elemento sagrado que representa orientación, protección y unidad. “Nuestro sueño siempre ha sido tener un espacio propio en donde podamos sembrar nuestras tulpas y contar con una maloca para realizar nuestros encuentros”, señala Helen.
Otro proyecto que ella tiene en mente es impulsar la creación de la Oficina de Asuntos Étnicos en la Sede, iniciativa que ya comenzó a discutirse con Bienestar Universitario y otros colectivos.
“Es importante que contraten personas que comprendan nuestras formas de pensar, hablar y vivir. Muchas veces nos hemos sentido vulnerados por el desconocimiento que existe sobre nuestras culturas”, anota.
Asimismo espera reactivar la Cátedra Indígena, un espacio académico que lleva varios semestres sin ofrecerse y que Helen considera fundamental para compartir conocimientos ancestrales con toda la comunidad universitaria.
Las propuestas que ella impulsa hoy también nacen de su propia experiencia como estudiante indígena, pues aunque en 2024 la cobertura nacional de educación superior alcanzó el 57,53 %, el acceso a la Universidad sigue siendo un desafío para muchos jóvenes de comunidades indígenas y rurales, quienes deben superar barreras geográficas, económicas y culturales para continuar sus estudios.
Helen forma parte de esa realidad. Originaria de la vereda Monte Redondo, en el Resguardo Indígena Cilia La Calera de Miranda (Cauca), llegó a Palmira con el propósito de formarse profesionalmente y regresar algún día a aportarle a su comunidad los conocimientos adquiridos.
“Vengo de una familia agricultora y cafetera y vimos la necesidad de adquirir conocimientos técnicos para luego retribuirlos en los territorios y llevar este aprendizaje a nuestra comunidad”, relata.
El traslado implicó dejar atrás su entorno familiar y adaptarse a una realidad muy distinta: “al comienzo de mi vida universitaria fue difícil acostumbrarme al ruido, al calor, a las costumbres y también a la metodología de enseñanza, porque la educación en los territorios es muy diferente a la que se maneja en la Universidad”, recuerda.
A pesar de las dificultades logró adaptarse y encontrar en el Cabildo Indígena Universitario un espacio de encuentro, acompañamiento y fortalecimiento cultural.
En 2024 fue elegida como secretaria del Cabildo, experiencia que le permitió conocer de cerca los procesos organizativos, las normativas relacionadas con los pueblos indígenas y las necesidades de los estudiantes nativos.
Tras su paso por la Secretaría del Cabildo, Helen asumió la Gobernación con el propósito de fortalecer las redes de apoyo para los estudiantes indígenas y acompañar especialmente a quienes enfrentan dificultades económicas o académicas durante su permanencia en la Universidad.
“Me preocupa mucho cuando nos informan que algún estudiante tiene problemas académicos o necesita apoyo para alimentación. Nuestra tarea es buscar la manera de ayudarle para que continúe en la Universidad y no abandone su carrera”, señala.
Durante su posesión estuvo acompañada por familiares, autoridades ancestrales y representantes de procesos comunitarios provenientes del Cauca, una presencia que para ella simboliza la continuidad de los conocimientos transmitidos por los mayores y el compromiso de las nuevas generaciones con sus territorios.
“Para nosotros como jóvenes es muy importante el acompañamiento de los mayores porque seguimos aprendiendo de ellos y nos estamos formando como líderes para continuar estos procesos en nuestros territorios”, comenta.
Aunque vive lejos de su comunidad, Helen mantiene vivas las tradiciones que aprendió en su territorio, entre ellas la conmemoración del Sek Buy, o nuevo año nasa, que se celebra cada 21 de junio y que coincide con otras festividades andinas como el Inti Raymi.
“Este es un momento para agradecerles a los seres espirituales, al Sol, y a todo aquello que permite que las semillas despierten y podamos cultivar nuestros alimentos”, explica Helen.
Además de su labor como gobernadora, ella participa activamente en la preservación de expresiones culturales indígenas junto con el estudiante Santiago Rocero, con quien lidera el grupo de danza “Fuerza andina” de la Sede Palmira, en donde promueven danzas tradicionales de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, así como expresiones culturales de pueblos indígenas como el nasa y los pastos.
Como gobernadora del Cabildo Indígena Universitario, Helen deja además un mensaje para la comunidad académica y para los jóvenes indígenas que comienzan su formación.
“Los invito a conocer nuestros pueblos, nuestros usos y costumbres. Muchas veces las personas hablan desde el desconocimiento y la estigmatización. Y a los jóvenes indígenas les digo que sigamos este caminar que nos dejaron nuestros mayores, que no nos dé pena ser indígenas, que nos sintamos orgullosos de nuestras raíces y de nuestra ancestralidad”, concluye.