Minambiente define responsabilidades para la emergencia del caimán llanero

La Estación de Biología Tropical Roberto Franco ha sido uno de los principales centros de conservación del caimán llanero. Fotos: Facultad de Ciencias UNAL.

La hoja de ruta acordada entre entidades nacionales busca fortalecer la alimentación, el monitoreo y los procesos de liberación de ejemplares en ecosistemas naturales de la Orinoquia.

Más de 50 años de investigación y conservación respaldan los esfuerzos para garantizar el futuro del caimán llanero, una de las especies más amenazadas del país.
De acuerdo con el anexo técnico enviado al organismo de control, la UNAL será responsable de proveer el alimento, garantizar las condiciones de bienestar animal y realizar la atención médico-veterinaria y sanitaria de los ejemplares de Crocodylus intermedius alojados en la Estación de Biología Tropical Roberto Franco.
Por su parte, la Corporación Autónoma Regional del Meta (Cormacarena) asumirá esas mismas funciones para los animales ubicados en el Parque Agroecológico Merecure y en la Universidad de los Llanos.
Durante la sesión del Comité de Especies Amenazadas, realizada el 22 de junio, los participantes coincidieron en que el término “hacinamiento” no describe por sí solo la situación de los ejemplares y señalaron que la prioridad debe ser acelerar los procesos de liberación y reintroducción como la solución de fondo para reducir la concentración de animales en la Estación de Biología Tropical Roberto Franco.
Como resultado de la reunión, Cormacarena recibió las observaciones técnicas formuladas por los expertos participantes para ajustar el plan de manejo presentado, el cual orientará las acciones que se implementarán en el marco del Programa Nacional de Conservación del Caimán Llanero.
Las medidas acordadas incluyen: fortalecer los procesos de alimentación y seguimiento sanitario de los ejemplares bajo cuidado humano, identificar las áreas para su liberación y repoblamiento, definir protocolos de reintroducción, y actualizar integralmente dicho Programa Nacional.
La hoja de ruta reconoce además el papel desempeñado por la UNAL en la conservación del caimán llanero. Además, la Institución seguirá aportando capacidades técnicas y científicas en procesos de monitoreo, capacitación y definición de protocolos para la recuperación de la especie, acorde con su función misional.
Según la profesora Lucy Gabriela Delgado, decana de la Facultad de Ciencias, durante al menos la última década la UNAL ha destinado más de $5.000 millones a la alimentación y el cuidado de estos animales, eso sin contabilizar los costos de personal, infraestructura e investigación asociados con una labor históricamente respaldada por el Programa Nacional de Conservación del Caimán Llanero.
“Seguiremos aportando en el marco de las funciones misionales que nos corresponden como institución de educación superior, esperando que, en esta nueva etapa del Programa, las autoridades ambientales lideren, con recursos, este importante programa para la conservación de una especie icónica en nuestro territorio”, señala la decana.
Así mismo, la hoja de ruta contempla: realizar visitas de verificación a los sitios en donde permanecen ejemplares de la especie, reactivar el Comité Técnico del Programa, formular proyectos para fortalecer las acciones de conservación, y construir un sistema de monitoreo que permita evaluar el desempeño de las futuras reintroducciones.
Uno de los aspectos más relevantes de la orientación del Minambiente es que las entidades participantes avanzarán en la definición de rutas de liberación sustentadas en criterios científicos y técnicos, con el propósito de iniciar los primeros procesos de recuperación y repoblamiento en las áreas de distribución natural de la especie.