Médicos internos de la UNAL recibirán salario mínimo tras reforma laboral

Por mandato de la Reforma Laboral más de 8.000 médicos internos de todo el país accederán a salario mínimo y seguridad social. Foto: archivo Unimedios.

La decisión fue anunciada por el presidente Gustavo Petro el lunes 26 de enero de 2026 en la Casa de Nariño. Foto: Álvaro Hernández, Comunicaciones Medicina UNAL.

Entre los beneficiados se incluyen los 214 internos que actualmente realizan su formación en la UNAL. Foto: Valeria Peña, Unimedios.

La medida busca dignificar el internado médico obligatorio y mejorar las condiciones de formación de quienes están en la etapa final de su carrera. Foto: archivo Unimedios.

El impacto de la medida será especialmente relevante en hospitales de ciudades intermedias y pequeñas, en donde los internos cumplen un papel fundamental en la atención de los pacientes. Foto: archivo Unimedios.

El profesor José Fernando Galván, decano de la Facultad de Medicina de la UNAL, junto a estudiantes. Foto: Álvaro Hernández, Comunicaciones Medicina UNAL.
La medida busca dignificar el internado médico obligatorio y mejorar las condiciones de formación de quienes están en la etapa final de su carrera.
El pago se girará directamente a los beneficiarios a través de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres).
La asignación presupuestal supera los 214.000 millones de pesos y responde a una demanda histórica de los estudiantes de Medicina y las asociaciones gremiales, orientada a garantizar condiciones dignas durante el internado, una etapa obligatoria de la formación médica en Colombia.
“Hoy el país da un paso que durante décadas parecía imposible. Hoy empezamos a saldar una deuda histórica con quienes han sostenido, en silencio y con vocación, gran parte de nuestros hospitales: las internas y los internos de Medicina”, señaló Santiago Moreno, presidente de la Asociación Nacional de Internos y Residentes (ANIR) y residente del programa de Pediatría de la UNAL.
Agregó que “este avance es resultado de la organización y la acción colectiva de los propios internos, quienes cuestionaron la normalización de la precariedad laboral en el sistema de formación médica. Este logro es fruto directo de la persistencia y la lucha colectiva de los internos, que entendieron que la unidad gremial transforma realidades”.
Desde el ámbito académico, la UNAL destacó el impacto de esta política pública en la formación médica y en el sistema de salud. La Institución cuenta con una de las Facultades de Medicina más antiguas del país y ha sido un referente en la formación de médicos cirujanos con enfoque en salud pública, ética y compromiso social.
Para Alejandra Acosta Moreno, representante estudiantil de pregrado ante el Consejo de la Facultad de Medicina de la UNAL, “el pago al internado resignifica el valor del trabajo académico y asistencial que realizamos los internos. Reconoce que nuestro esfuerzo tiene valor y debe ir acompañado de condiciones dignas. Contar con un apoyo económico mejora directamente nuestro bienestar, pues nos permite cubrir necesidades básicas como alimentación y transporte”.
“La precariedad económica afecta el desempeño académico y clínico; garantizar condiciones mínimas no solo es un asunto de justicia, sino que también fortalece la humanización de la formación médica y la calidad de la atención en salud”, subrayó.
El profesor José Fernando Galván, decano de la Facultad de Medicina de la UNAL, considera que “la asignación de un reconocimiento económico estable y permanente a los médicos internos tiene implicaciones profundas tanto en la humanización de la formación en salud como en la dignificación de la educación y la profesión médica, hecho que se suma al pago y reconocimiento a la labor que realizan los médicos residentes, el cual fue logrado mediante la Ley 1917 de 2018.
Desde la perspectiva de la humanización, esta medida reconoce al interno como sujeto de derechos y no solo como fuerza laboral en formación, reduciendo la precarización, el agotamiento y la naturalización del sacrificio económico como parte del aprendizaje clínico; ello favorece prácticas asistenciales más empáticas, éticas y centradas en el paciente, al disminuir la presión económica que erosiona la relación con el paciente.
"Este hecho se debe sumar a que los hospitales al no tener que pagarle a los internos podrán apoyar con unas mejores condiciones de bienestar que incluyan alimentación, sitios de descanso, horarios regulados, supervisión y acompañamiento. Así mismo otros aspectos como la regulación de los altos costos de las matrículas en nuestro país serán cosas por avanzar en el corto plazo” afirma el profesor Galvan.
También destacó que el impacto de la medida será especialmente relevante en los hospitales de ciudades intermedias y pequeñas, en donde los internos cumplen un papel fundamental en la atención de los pacientes. A su juicio, el reconocimiento económico legitima el valor social y académico de su labor y contribuye directamente a la atención en salud de miles de personas en distintas regiones del país.
La Universidad reiteró su respaldo a las políticas públicas que fortalecen la educación superior pública, dignifican las condiciones de los estudiantes y aportan a un sistema de salud más justo y sostenible.