Escudo de la República de Colombia Escudo de la República de Colombia
/Furtivo 1, el monoplaza eléctrico ganador de II Competencia Nacional
Ciencia y Tecnología

Furtivo 1, el monoplaza eléctrico ganador de II Competencia Nacional

    Estable, potente y veloz, así es el vehículo de tracción eléctrica fabricado por estudiantes de la Escudería Bravo, de la Institución Universitaria Pascual Bravo (Medellín), ganador de la II Competencia Nacional de Vehículos de Tracción Eléctrica, realizada en el campus de la UNAL Sede Bogotá.

    Sin importar la lluvia y el frío que por estos días se presentan en la capital del país, este jueves 16 y viernes 17 se dieron cita los integrantes de los equipos de nueve universidades provenientes de Cali, Medellín y Bogotá.

    Junto a ellos, más 400 asistentes formaron parte de esta fiesta de la movilidad eléctrica y el desarrollo tecnológico, organizada por el grupo de investigación Sistemas de Transporte Eléctrico Óptimos y Sostenibles (STEOS) y la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá.

    El segundo lugar fue para Volcano, el vehículo del equipo Elékron Motorsports, de la Universidad Pontificia Bolivariana. Sus creadores desarrollaron su propia batería y el sistema de gestión de la misma.

    En el podio, el tercer lugar fue para el equipo más nuevo de la competencia, Uniandes y su vehículo Séneca, que tuvo un óptimo desempeño durante la competencia.

    El vehículo Sharky del grupo de investigación Sistemas de Transporte Eléctrico Óptimos y Sostenibles (STEOS) de la UNAL Sede Bogotá, “fue el más eficiente de la carrera, es decir, el que tuvo el mejor aprovechamiento de energía”, destacada La estudiante Karen Franco, integrante del equipo organizador de la II Competencia Nacional de Vehículos de Tracción Eléctrica.

    En la competencia también participaron los equipos Hydrometra (UNAL Sede Medellín), CatTeam (Universidad Autónoma de Occidente) y Squallo Martello (Universidad de Antioquia) y MiliRacing y MechDesign, de la Universidad Militar, y el equipo Uniandes de la Universidad de los Andes.

    La estudiante Karen Franco, integrante del equipo organizador de la II Competencia Nacional de Vehículos de Tracción Eléctrica, destaca que “todos los equipos participantes han surgido de grupos de investigación o proyectos estudiantiles, de diferentes especialidades de ingeniería, diseño industrial, comunicaciones o, administración”.

    El monoplaza ganador

    Furtivo 1 cuenta con un diseño en forma de triángulos, cuadrados y rectángulos, que le concede valor aerodinámico; además, facilita el ensamble de los componentes.

    El profesor Elkin Mauricio González, quien asesoró a la Escudería Bravo, resalta otras bondades del diseño: tiene tres ruedas –dos delanteras y una trasera–, que le permiten tener mayor estabilidad al momento de girar en las curvas. 

    “El chasis está hecho en acero y el casco exterior en fibra de vidrio, lo que le confiere un peso de apenas 58 kilogramos, 1 metro de altura y una longitud de 24 metros.

    El sistema eléctrico de Furtivo 0.1, consta de un motor alimentado por una batería conectada a un sistema de transmisión que le permite alcanzar una velocidad máxima de hasta 49 kilómetros por hora.

    Competencia

    La jornada se dividió en tres pruebas principales: estática, dinámica y Gran Prix.

    Con la prueba de estática se midieron aspectos como frenado, volcamiento, salida rápida del vehículo por parte del piloto y la relación peso-carga.

    En las pruebas dinámicas (habilidad y aceleración) se exigió a los vehículos alcanzar la máxima velocidad en una pista de obstáculos en zig-zag.

    En el Gran Prix se premió al vehículo que más vueltas diera en una hora a un circuito de 800 metros -este abarcó una parte del anillo vial y el parqueadero del edificio de Ciencia y Tecnología-. También se calificó el mayor kilometraje recorrido por energía consumida, la ergonomía y el criterio de cargas máximas para el diseño.

    La Escudería Bravo, destacó en cada una de las pruebas, especialmente en la dinámica. Su diseño fue el más ergonómico y eficiente, debido a que utilizaron recursos livianos y de fácil consecución en el mercado como accesorios de bicicleta que aportan gran resistencia y poco peso al vehículo.

    La estudiante Elena Uran, integrante de la Escudería Bravo, señala que “la clave de este triunfo se debe a la sinergia alcanzada entre el grupo interdisciplinario de estudiantes y docentes, además del apoyo que tuvimos de las directivas de la institución y nuestros patrocinadores Carrocerías panamericana”.

    “Agradecemos a los organizadores del evento por el esfuerzo que esta tarea conlleva y a los demás equipos por el compañerismo, cooperación y excelente energía durante el desarrollo de la competencia”, agrega.

    Durante la II Competencia Nacional de Vehículos de Tracción Eléctrica se realizó la “Feria estudiantil”, que contó con la participación de diez grupos o semilleros de investigación de la UNAL.

    Entre las iniciativas presentadas estuvieron: “Prototipo UN (ProtosUN), que presentó un exoesqueleto de miembro superior para fisioterapia y un prototipo de índice-pulgar para un joven que perdió la movilidad en estos dedos, y el Grupo de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (GIDA) mostró su prototipo en miniatura del vehículo lunar para la misión HADEES-C dirigida por la Fundación Cydonia.