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Política y Sociedad

Fronteras dejan de ser límites para convertirse en territorios clave para construir paz

    En las fronteras de Colombia, construir paz implica mucho más que reducir la violencia. El acceso a la educación superior, la atención a la migración, la presencia institucional y la generación de oportunidades para jóvenes y comunidades son parte de los desafíos de territorios históricamente afectados por el conflicto armado y el abandono estatal. A diez años del Acuerdo de Paz, universidades e instituciones públicas buscan fortalecer su trabajo conjunto en estas regiones.

    Las Sedes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) ubicadas en Tumaco, Amazonia, Orinoquia, Caribe y La Paz forman parte de ese esfuerzo. Su presencia permite estudiar las dinámicas sociales, culturales y económicas de las fronteras y, al mismo tiempo, trabajar con las comunidades y otras instituciones en respuestas construidas desde los territorios.

    Esta mirada fue el eje del encuentro “Las instituciones públicas en las fronteras de Colombia y la Construcción de paz territorial”, en el que académicos, representantes de entidades públicas y actores regionales analizaron qué ha cambiado durante la última década y cuáles son los desafíos pendientes para la construcción de paz en las zonas fronterizas.

    El evento también puso sobre la mesa la necesidad de fortalecer la articulación entre el sistema universitario público y las entidades del Estado para responder a problemas que no se detienen en los límites administrativos o nacionales.

    El profesor Jimmy Vargas, vicerrector de la UNAL Sede de La Paz, señaló que pensar la paz desde estos territorios exige cambiar incluso la manera como se entienden las fronteras.

    “Históricamente las fronteras han sido interpretadas como líneas divisoras o límites que marcan separación. Sin embargo, el siglo XXI nos demuestra una verdad distinta: las fronteras no son muros, sino puentes que conectan, donde las culturas, los pueblos y las comunidades se entrelazan”.

    Agregó que, en estos territorios, la presencia de las instituciones públicas resulta determinante para garantizar derechos y ampliar el acceso a servicios como salud, educación y empleo formal.

    Por su parte, el profesor Camilo Cortés, director de Relaciones Exteriores (DRE) de la UNAL, explicó que desde 2019 la Universidad viene fortaleciendo una política orientada a consolidar alianzas académicas, científicas y territoriales en zonas afectadas por el conflicto armado, con énfasis en equidad y justicia social.

    El profesor Jorge Aponte, de la Sede de La Paz, recordó que la presencia de la Universidad en las fronteras tiene varias décadas. Durante los años 1990, con la apertura de las Sedes Amazonia, Caribe, Orinoquia y Tumaco, la Institución fortaleció su trabajo en regiones cuyas condiciones sociales, culturales y geográficas exigen formas distintas de entender la educación superior.

    Dijo que, tales particularidades obligan a pensar la Universidad desde la diversidad regional y a construir proyectos académicos conectados con las necesidades y capacidades de cada territorio.

    Migración, educación y conflicto vistos desde las fronteras

    Las discusiones mostraron algunos de los problemas concretos que atraviesan hoy estos territorios. La profesora Camila Esguerra, de la UNAL Sede Bogotá, abordó las dinámicas de migración y género en pueblos binacionales y poblaciones pendulares que se movilizan en las fronteras con Ecuador, Venezuela, Brasil, Perú y Panamá.

    A su vez, el profesor Carlos Zárate, de la Sede Amazonia, presentó resultados del proyecto “Conflicto y Paz en las regiones fronterizas de Colombia”, que examina los avances, las promesas incumplidas y los desafíos que persisten diez años después de la firma del Acuerdo.

    La construcción de paz también pasa por generar alternativas económicas. José Martín Romero Henríquez, vicepresidente de Paz y Derechos Humanos de la Cámara de Comercio de Valledupar, presentó la iniciativa “Cesar: un territorio estratégico en transformación”, que acompaña a firmantes del Acuerdo de Paz en su vinculación con actividades productivas y comerciales.

    Otro ejemplo está en el acceso a la educación superior. Paulo Córdoba, enlace de la Sede Amazonia, explicó los aprendizajes del Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica (Peama), mediante el cual jóvenes de la región, entre ellos indígenas y víctimas del conflicto, pueden ingresar a la Universidad sin desvincularse inicialmente de sus territorios.

    Desde la Universidad de La Guajira, la profesora Lois Milena Molina Fragozo presentó los avances de la Especialización en Estudios Fronterizos, desde la cual se estudian asuntos como desarrollo económico, migración, desplazamiento forzado e interculturalidad.

    Uno de los resultados del encuentro fue la definición de rutas para avanzar hacia una red interinstitucional permanente que articule universidades, entidades públicas y actores territoriales alrededor de los desafíos de las regiones de frontera. En este diálogo participaron, entre otros, los profesores Vanessa Ortiz Piedrahita y Carlos Zárate; Hugo Ramírez, de la Cancillería, y docentes de las sedes Orinoquia, Caribe, La Paz y Amazonia.

    Una década de trabajo desde La Paz

    La historia de la Sede de La Paz está estrechamente ligada a este periodo. Creada en el contexto de la implementación del Acuerdo de Paz, durante sus primeros diez años ha establecido alianzas con alcaldías, la Gobernación del Cesar, la Cancillería, la Misión de Verificación de la ONU, cámaras de comercio y organizaciones comunitarias.

    Ese trabajo se ha traducido en diplomados de formación para la paz, observatorios de derechos humanos y proyectos de innovación social y productiva orientados a fortalecer capacidades locales frente a problemas asociados con el conflicto armado y las dinámicas transfronterizas.

    La experiencia muestra que en las fronteras la construcción de paz no depende de una sola institución. Requiere conocimiento producido desde los territorios, presencia pública y redes capaces de responder a problemas que atraviesan municipios, departamentos e incluso países.