Diagnóstico temprano y educación, aliados contra la diabetes

El nuevo estándar clínico busca detectar la diabetes tipo 2 en fases tempranas y evitar complicaciones a largo plazo. Fotos: Comunicaciones HUN.

La acumulación de grasa en el perímetro abdominal puede indicar resistencia a la insulina o riesgo de diabetes.

El HUN promueve la educación en salud como estrategia clave para prevenir la diabetes y mejorar la calidad de vida.

El ECBE promueve cambios sostenibles en el estilo de vida para prevenir la progresión de la diabetes tipo 2.

La doctora Análida Pinilla Roa, internista del HUN, lideró la implementación del ECBE para la diabetes, una guía que articula diagnóstico, tratamiento y educación al paciente.
Con más de 537 millones de personas diagnosticadas en el mundo y una proyección de 783 millones para 2045, la diabetes mellitus tipo 2 se ha consolidado como una de las principales epidemias del siglo XXI. En Colombia afecta a cerca del 8,5 % de la población adulta y representa una de las enfermedades crónicas más comunes, costosas y discapacitantes.
Solo en 2023 el HUN atendió 516 pacientes con esta condición metabólica progresiva, lo que representó un costo total de 1.181 millones de pesos. Más allá de las cifras, el desafío es clínico y también cultural, como lo explica la doctora Análida Pinilla Roa, médica internista del Hospital y una de las líderes del estándar: “vivimos en una sociedad que normaliza la comida ultraprocesada, el sedentarismo, el sueño irregular y la automedicación. La diabetes es una enfermedad que avanza silenciosamente, pero está íntimamente ligada a cómo vivimos”.
El ECBE plantea un enfoque interdisciplinario que articula a médicos generales, internistas, endocrinólogos, nutricionistas, psicólogos, enfermeros, fisioterapeutas, odontólogos, cirujanos y otros profesionales, con el objetivo de evitar la fragmentación en el tratamiento clínico.
La herramienta estandariza el uso de pruebas diagnósticas esenciales para detectar la diabetes tipo 2, como la glucemia en ayunas, la hemoglobina glicada (o A1c) y la prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG). “La hemoglobina glicada es un examen que refleja el promedio de glucosa en la sangre durante los últimos tres meses, ya que la glucosa se adhiere a los glóbulos rojos y permanece allí durante su vida útil. Este valor, expresado en porcentaje, permite identificar si la persona ha tenido niveles elevados de azúcar de forma sostenida: a partir de un 6,5 % se puede confirmar el diagnóstico de diabetes”, explica la doctora Pinilla, profesora de la Facultad de Medicina de la UNAL.
Además de estas pruebas, el estándar introduce el uso de escalas predictivas como la Finnish Diabetes Risk Score (FINDRISC), una herramienta originaria de Finlandia que adaptada al contexto colombiano. A través de preguntas sencillas sobre alimentación, ejercicio, antecedentes familiares y medidas como el perímetro abdominal, esta escala permite anticipar el riesgo de desarrollar diabetes; un puntaje igual o superior a 12 ya se considera como un indicador de alto riesgo que debe ser evaluado más a fondo.
Además busca que la atención sea integral, es decir que además del control de la glucosa es crucial valorar y seguir las variables antropométricas como el peso, el perímetro abdominal, los factores de riesgo cardiovascular modificables como los niveles de colesterol total, colesterol malo (LDL) y colesterol bueno (HDL); sumado a lo anterior, la identificación temprana de los factores de riesgo: exceso de grasa abdominal, malos hábitos alimentarios, sueño deficiente, inactividad física, estrés crónico y antecedentes familiares.
“Ya no basta con hablar de prediabetes, debemos hablar de pre-prediabetes. Hay personas que aún no presentan valores alterados pero ya tienen signos clínicos y de laboratorio que advierten un futuro diagnóstico”, señala la doctora Pinilla.
El estándar también rescata la observación clínica del cuerpo como herramienta diagnóstica: zonas oscuras en el cuello y las axilas (acanthosis nigricans), verrugas en el cuello (acrocordones) y presencia de vello facial o abdominal inusual en mujeres, pueden ser signos visibles de resistencia a la insulina.
“Muchas veces la gente se quita las verrugas, se depila, e ignora estas señales sin saber que podrían estar relacionadas con una condición metabólica”, advierte la especialista.
También incorpora estrategias de seguimiento para reducir las complicaciones graves que suelen aparecer cuando la enfermedad no se controla a tiempo; estas afectan tanto los vasos sanguíneos pequeños como los grandes e incluyen daños en la retina (retinopatía), los riñones (nefropatía), los nervios periféricos (neuropatía diabética), el corazón (cardiopatía isquémica) y la circulación de las extremidades (enfermedad vascular periférica).
Uno de los mensajes del estándar es el cambio en los estilos de vida: comer en casa, reducir el consumo de bebidas azucaradas y alimentos procesados, dormir bien, moverse más y educar en salud desde la infancia.
“Lo que se compra en el mercado determina lo que se come en la casa. Si llenamos la alacena de paquetes, galletas, gaseosas y productos ultraprocesados, esa será la alimentación de toda la familia. La prevención empieza en el carrito de la compra”, afirma la doctora Pinilla.
Resalta además la importancia de reaprender a comer con conciencia y placer: “comer no es solo nutrirse, también es aprender a disfrutar, a conversar, a estar presente. Incluso eso puede cambiar el curso de una enfermedad metabólica como la diabetes”.
En consulta, ella les enseña a los pacientes a visualizar su plato usando una hoja de papel: la mitad debe estar compuesta por vegetales crudos y cocinados; una cuarta parte por proteína, y la otra por una porción moderada de carbohidratos.
En cuanto al tratamiento farmacológico, el ECBE recoge las recomendaciones actuales para el uso racional de antidiabéticos orales, análogos GLP-1 e insulina, evitando la medicalización innecesaria y promoviendo la individualización terapéutica. “Hoy sabemos que la diabetes puede entrar en remisión si se actúa a tiempo. Educar al paciente no solo mejora su salud, sino que también alivia la presión sobre el sistema”, concluye la doctora Pinilla.
El documento está disponible de forma libre en la página web del HUN, en el menú “Investigación”. En paralelo, en su portal pacientes ofrece cartillas, videos, plegables y recursos educativos para el automanejo de la enfermedad, pensados no solo para las personas ya diagnosticadas, sino también para quienes están en riesgo y para los profesionales y estudiantes de las ciencias de la salud.