Comunidades del Valle del Cauca trazan con la UNAL una agenda de 41 retos territoriales

Comunidades, asociaciones e instituciones participaron el 5 de junio en el encuentro “Diálogos con el territorio”. Fotos: Unimedios Palmira.

El desabastecimiento de agua y la soberanía alimentaria estuvieron entre los principales retos priorizados.

Las 6 mesas temáticas permitieron identificar 41 problemáticas del territorio vallecaucano.

Los retos identificados orientarán los proyectos de extensión solidaria de la UNAL Sede Palmira.

Palmira cuenta con más de 2.000 pequeños y medianos productores.
El profesor Carlos Germán Muñoz Perea, director de Investigación y Extensión de la UNAL Sede Palmira, explicó que el objetivo es que los proyectos de extensión respondan a las necesidades reales de las comunidades.
“La idea es identificar problemas, priorizarlos y construir posibles soluciones. De ahí crearemos un banco de retos para nuestros proyectos, especialmente los de extensión solidaria”, señaló.
Durante el encuentro “Diálogos con el territorio” se conformaron 6 mesas temáticas para abordar los principales asuntos para la región, en las cuales participaron 45 representantes de comunidades, asociaciones productivas, organizaciones sociales e instituciones del Valle del Cauca.
En la mesa de “gobernanza del agua” el principal reto identificado fue su desabastecimiento y acaparamiento por parte de ingenios azucareros, así como la importancia de recuperar la cequia departamental como sistema tradicional de riego, la protección de humedales y la necesidad de fortalecer mecanismos de monitoreo ambiental comunitario.
Por su parte, en la mesa de “gestión sostenible de residuos y territorios saludables” señalaron como reto central el débil sentido de pertenencia, respeto y compromiso con el territorio. Además abordaron el manejo inadecuado de residuos, la quema y el entierro de basuras, las consecuencias ambientales de la ganadería tradicional, la pérdida de vínculos comunitarios y la limitada articulación entre sectores.
En la mesa de “bioeconomía y transformación agroalimentaria” identificaron como prioridad la ausencia de una política pública que fortalezca la articulación entre la academia, los productores, los gremios y la industria. También se evidenciaron dificultades en la comercialización, pérdidas en pre y poscosecha de frutas y hortalizas, problemas en la formalización de las cadenas agropecuarias y limitaciones administrativas y financieras en los sistemas productivos.
Los participantes de la mesa “la paz territorial y la construcción de convivencia” analizaron la persistencia de factores de exclusión social, violencia y abandono institucional que limitan el desarrollo integral de las comunidades más vulnerables. Además expusieron la necesidad de fortalecer la cultura, promover los derechos humanos en las empresas y garantizar una mayor coherencia entre los planes de desarrollo y el bienestar de la población.
En cuanto a la mesa de “soberanía alimentaria y el desarrollo comunitario”, se identificó la falta de organización, asociatividad y autonomía de las comunidades campesinas y sus organizaciones para garantizar la seguridad alimentaria. También se señaló la escasa disponibilidad de semillas nativas para la siembra, la falta de relevo generacional en el campo y la necesidad de impulsar la agroecología y fortalecer los procesos organizativos comunitarios.
Por su parte, el grupo de la mesa “turismo sostenible y financiamiento rural” advirtió una débil articulación entre las instituciones y el sector ecoturístico, situación que consideran ha generado afectaciones sobre los ecosistemas del departamento. Asimismo destacaron la importancia de que las comunidades reconozcan el valor de su patrimonio natural y su biodiversidad, y de avanzar en un mejor ordenamiento de las actividades turísticas.
Para Gilberto Llanos, secretario encargado de la Secretaría Agropecuaria de Desarrollo Rural y Económico, la metodología implementada facilitó la identificación de las problemáticas territoriales a partir de la experiencia de las asociaciones, los productores y líderes rurales participantes.
El funcionario resaltó que Palmira cuenta con más de 2.000 pequeños y medianos productores y cerca de 60 asociaciones identificadas por la administración municipal, lo que demuestra la importancia de fortalecer escenarios de participación y construcción colectiva.
Los resultados de la jornada se consolidarán y sistematizarán para conformar el banco de retos de la UNAL Sede Palmira, una herramienta que permitirá conectar las capacidades académicas y científicas de la Institución con las necesidades identificadas por las comunidades en sus territorios.