En estos términos se refirió Mauricio Rodríguez Múnera, uno de los grandes líderes de la opinión en Colombia, al visitar la nueva Biblioteca José Félix Patiño Restrepo de la U.N. Sede Bogotá, lugar en el que reposan alrededor de 11.000 libros y 1.000 discos musicales que forman parte de la colección donada por el ex rector e investigador de la Institución.
El propio doctor Patiño fue el encargado de acompañar al periodista, analista y diplomático por los estand de libros, contándole anécdotas de los textos que tienen un gran valor histórico, como la primera edición en español de Historia Natural, obra del historiador y naturalista romano Plinio el Viejo, la primera edición colombiana de Cien años de soledad y una edición del siglo XVII de las obras de Shakespeare, entre otros.
"Sabemos que desde siempre ha sido un gran científico, pero al ver todo lo que compone su biblioteca, se nota que no tiene solo libros coleccionados, sino leídos, que dan cuenta de su cultura, erudición y sabiduría acumulada. Es muy impresionante", añade el economista y ex embajador de Colombia en Inglaterra.
Por su parte, el doctor Patiño comenta que, en cierta forma, entrar a esta biblioteca es conocerlo a él un poco más, ya que en la compra y adquisición de libros se reflejan sus intereses.
El primer libro engancha
Entre los miles de títulos hay uno que se destaca: El libro de las tierras vírgenes, de Rudyard Kipling, que cuenta historias sobre selvas indias, la primera publicación que lo sedujo a entrar al mundo de las letras.
El doctor Patiño recuerda que "desde niño tenía libros; antes de la primera comunión me regalaron este [El libro de las tierras vírgenes] y luego vinieron todos los demás. Crecí en medio de la biblioteca de mi padre, quien fue profesor aquí en la Universidad. Recuerdo que en el colegio tuvimos dos tardes a la semana de lectura, así que el gusto está desde que tengo memoria".
Al respecto, Mauricio Rodríguez comentó que en su caso La isla del tesoro, novela de Robert Louis Stevenson, fue el primer libro que leyó a los siete años y desde ese día "no he parado de leer".
El primer libro es fundamental porque engancha para siempre. El amor por los libros viene de ahí y esto es una invitación a que todos los padres de familia y maestros les den a nuestros hijos la oportunidad de tener un Libro de la selva o una Isla del tesoro en sus manos, o tantos otros libros mágicos que abren la puerta a este universo, probablemente lo mejor que puede suceder en la vida, puntualiza el académico.
Cuando se le pregunta al doctor Patiño si le costó donar alguno de los libros responde que aunque muchas personas piensan que debió "caer en depresión" luego de deshacerse de ellos, lo cierto es que en su casa todavía hay más de 500 libros nuevos y otros que aún falta transferir a la Biblioteca.
"Sabiendo que estoy al final de mi vida me importaba mucho que la Biblioteca se conservara y la única manera de hacerlo era donándola a la Universidad. No me siento para nada triste, por el contrario, estoy feliz de que los libros hayan quedado tan bien expuestos en esta institución a la cual he estado vinculado toda mi vida", comenta.
Por último, Mauricio Rodríguez agradeció a la U.N. por haber creado este espacio que sirve como vitrina de uno de los grandes personajes de la historia contemporánea del país.
"Esto es lo que tenemos que hacer en Colombia, expresar respeto, gratitud y admiración a personas como el doctor Patiño, quien nos inspira a seguir sus pasos. Espero que los miles de estudiantes de la Universidad se motiven a ser más cultos, humanistas, sensibles, solidarios y generosos", concluyó.
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