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Política y Sociedad

588 estudiantes fueron víctimas de violencia entre 1962 y 2011

    “La violencia perpetrada contra estudiantes, docentes y trabajadores sindicalizados de las universidades del país se arraiga en la estigmatización y se exacerba en la persecución a la protesta social y al pensamiento crítico, que suelen ser asociados con la insurgencia”.

    Este fue una de los principales aportes del Diálogo: “La verdad del sector universitario: generaciones que no se rinden”, realizado durante la “Ruta de la verdad: la academia como legataria del Informe Final de la Comisión de la Verdad”, que pasó ayer por el campus de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá. Fotos: Brandon Pinto-Unimedios.

    Las cifras de la violencia en las universidades

    En el diálogo que abrió la “Ruta de la verdad” se escuchó la voz de las víctimas, quienes han contado la historia en primera persona, y con este ejercicio, muchas veces doloroso, han aportado de manera significativa a la construcción de memoria y al esclarecimiento de la verdad.

    Del encuentro formaron parte Sebastián Flórez, investigador territorial de la Comisión de la Verdad; Gabriel Esteban Roncancio, investigador auxiliar del informe “Memorias de la Universidad Nacional y el Conflicto Armado 1958-2018”; y Laura Giraldo, coordinadora macroterritorial de la Comisión.

    También estuvieron Carolina Gómez, investigadora de Archivos del Búho, grupo de investigación que presentó el informe “Reventando silencios: memorias del 16 de mayo de 1984 en la Universidad Nacional”, y Omar Vera, víctima del paramilitarismo y de la persecución del Estado colombiano por su actividad como líder estudiantil a finales de los años 90 e inicios del siglo XXI, mientras cursaba sus estudios en Literatura.

    Resignificar la verdad

    “Hay futuro si hay verdad”; “La verdad duele, pero el silencio mata”, y “La verdad te hará libre, pero primero te hará emputar”, fueron algunas de las frases escritas y expuestas en paredes y murales del campus, mediante las cuales se busca generar pedagogía en los territorios, ad portas de la entrega del Informe Final. Con esto se busca comprometer de alguna manera a los aliados de la Comisión a ser responsables de este legado con una adecuada socialización, divulgación y uso del Informe.

    Las madres de Soacha

    Durante las actividades de la “Ruta de la verdad”, Las Madres de Soacha, cuyos hijos fueron víctimas de falsos positivos, firmaron como legatarias del informe final.

    La Comisión de la Verdad recibió más de 20 informes sobre la violencia en las universidades públicas; con estas y otras fuentes estadísticas se ha reconocido la recurrencia de la violencia perpetrada en estos espacios.

    Algunos de los informes que se han entregado aproximan unos aportes en datos que permiten tener una magnitud de lo que ha implicado el conflicto armado en las universidades.

    Estampatón a cargo de los colectivos Al dente y Xilotrópico

    En su paso por la UNAL, la “Ruta de la verdad” también ofreció espacios de diálogo, proyecciones audiovisuales, expresiones artísticas y culturales, entre otras actividades, que buscaban acercar a la comunidad estudiantil y hacerla partícipe de estas jornadas pedagógicas organizadas por la Comisión de la Verdad, organizaciones sociales y universidades del país.

    Iniciativa que se realiza en el país

    La “Ruta de la verdad” se realiza de forma paralela en auditorios, campus universitarios, salones comunales y espacios públicos de 11 territorios diferentes, y contará con la participación de rectores de universidades, docentes, jóvenes, líderes, organizaciones sociales, medios de comunicación y empresarios, quienes se suman como legatarios del Informe Final.

    En la Plazoleta Central de la UNAL, muchos estudiantes se dieron cita para participar de las actividades programadas, como por ejemplo la presentación del grupo Ensamble de la Filarmónica, que acompañó la tarde con canciones como A rodar mi vida, de Fito Páez.