211 nuevos estudiantes comienzan clases en la Sede de La Paz

Docentes y administrativos de la Sede de La Paz recibieron a los 211 estudiantes que comienzan su formación en el periodo 2026-2. Fotos: Comunicaciones Sede de La Paz.

Los nuevos estudiantes ingresaron a los seis programas de pregrado que ofrece la UNAL Sede de La Paz.

Estudiantes y familias recorrieron aulas, laboratorios y otros espacios del campus antes del inicio de clases.

La jornada de inducción acercó a los admitidos a los servicios de bienestar y acompañamiento disponibles durante su formación.

La mayoría de los 211 nuevos estudiantes de la Sede de La Paz procede de los departamentos del Cesar y La Guajira.
La nueva cohorte está conformada por 106 mujeres y 105 hombres, quienes desde este lunes comienzan su formación en los seis programas de pregrado que ofrece la Sede: Ingeniería Mecatrónica, Ingeniería Biológica, Geografía, Gestión Cultural y Comunicativa, Biología y Estadística.
Ingeniería Mecatrónica recibió el mayor número de estudiantes, con 41; le siguen Gestión Cultural y Comunicativa, con 39; Ingeniería Biológica y Geografía, con 38 cada una; Biología, con 37, y Estadística, con 16.
Más allá de las cifras, la procedencia y las modalidades de ingreso de estos jóvenes muestran el alcance regional que ha adquirido la Sede de La Paz como puerta de entrada a la educación superior pública en el Caribe colombiano.
De los nuevos estudiantes, 80 ingresaron mediante el Programa de Admisión Especial (PAES), que contempla mecanismos de acceso para integrantes de comunidades indígenas, población afrocolombiana, palenquera y raizal, víctimas del conflicto armado, mejores bachilleres de municipios vulnerables y otros grupos contemplados por la Universidad.
Este grupo representa cerca del 38 % de los nuevos estudiantes y evidencia el papel de estos mecanismos para ampliar las posibilidades de ingreso a la Universidad de jóvenes provenientes de distintos territorios y contextos sociales.
“Este año incrementamos el número de admitidos con respecto a semestres previos dado el trabajo y el esfuerzo realizado por la Dirección Académica, lo que demuestra que estamos ampliando las oportunidades de acceso a la educación superior a distintas poblaciones y demostrando que la Sede de La Paz tiene la firme convicción de brindar una formación integral a los jóvenes de la costa Caribe”, afirma el profesor Jimmy Vargas, vicerrector de la Sede de La Paz.
Además, el directivo destaca que el ingreso es apenas el primer paso y que uno de los retos de la Universidad es acompañar a los estudiantes durante su trayectoria académica. “Les damos la bienvenida y les aseguramos que no están solos; cuentan con una Universidad con diversos equipos, servicios y estrategias para acompañarlos”.
Para los 211 admitidos, la llegada a la Universidad comenzó antes de entrar este lunes a las aulas. Durante cuatro días participaron en una jornada de inducción organizada por el Área de Acompañamiento Integral de la Dirección de Bienestar Universitario, con actividades orientadas a que conocieran el campus, los servicios disponibles y las dinámicas académicas que harán parte de su nueva vida universitaria.
Los estudiantes y sus familias recorrieron las instalaciones y conocieron aulas, laboratorios y recursos académicos. También participaron en una feria de servicios de bienestar y en actividades sobre participación, inclusión, cultura, autonomía y los retos que implica iniciar una carrera universitaria.
La programación buscó ir más allá de una presentación institucional. Según Angélica Mejía Romero, líder de Acompañamiento Integral, el propósito fue que los jóvenes “comiencen a reconocerse como integrantes de una comunidad académica diversa, participativa y comprometida”.
Para Juan Sebastián Soto, admitido en Geografía y proveniente de Valledupar, esos primeros recorridos también significaron empezar a apropiarse de un espacio hasta ahora desconocido: “elegí la mejor universidad para la carrera de mis sueños. Agradezco estas jornadas porque me han ubicado sobre las aulas, laboratorios y me permitieron conectar con mis compañeros”.
Con el inicio de clases, estos jóvenes comienzan ahora una trayectoria académica en una Sede creada para acercar la UNAL a una región históricamente marcada por brechas en el acceso a la educación superior. Su formación en áreas como biología, ingeniería, geografía, estadística, cultura y comunicación también amplía las capacidades profesionales que, desde el territorio, podrán aportar a los desafíos sociales, productivos y ambientales del Cesar, La Guajira y el Caribe colombiano.