Escudo de la República de Colombia

Artes & Culturas

Los nukak no siempre vivieron aislados

El rastreo de la gramática de los nukak makuk los ubica geográficamente en un punto intermedio entre la confluencia de los ríos Inírida y Guaviare y la desembocadura en la cuenca del río Orinoco, muy cerca a lo que es hoy la ciudad venezolana de San Fernando de Atabapo.

Bogotá D. C., 26 de octubre de 2018Agencia de Noticias UN-

En las etnias, la lengua guarda las historias, la manera de entender el mundo y de transmitir sus creencias, es como un “ADN”. Foto: Carlos Franky.

Se estima que de los nukak apenas sobreviven 200 familias que necesitan atención en salud, educación, vivienda y seguridad alimentaria. Foto: Dany Mahecha.

Haberse escondido en un área interfluvial y haber sido perseguidos los hizo retomar una mayor movilidad para subsistir, así se convirtieron en nómadas.

Aquel lugar se encuentra a cientos de kilómetros de distancia del corregimiento de Calamar (Guaviare), donde en 1988 arribaría un grupo de nukak sorprendiendo a los pobladores locales y a la comunidad científica que hasta ese momento tenía escasa información acerca de su procedencia, lengua y cultura.

“Allí nacen y empiezan a desplazarse hacia su territorio actual, al parecer huyendo porque fueron perseguidos por otros grupos con los que tenían conflictos, que podrían ser los caribe y los guaipuinave”, explica la profesora Dany Mahecha, de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Amazonia, quien desde hace una década desentraña los vericuetos de la gramática de los nukak, junto con los investigadores Carlos Franky, también de la U.N., y Ruth Gutiérrez.

Como parte de su doctorado en Letras de la Universidad Libre de Ámsterdam, la antropóloga identificó tales características en la reconstrucción de las denominaciones que los nukak les dan a otros grupos, y por las historias de tradición oral, en las que también se mencionan otras comunidades como los sáliba, los guahibo y los piapoco, que también se habrían movilizado desde el bajo hasta el alto Guaviare y hasta el noroccidente de la región, hacia finales del siglo XVIII.

La investigación confirma con nuevos hallazgos lingüísticos e históricos la idea de que las lenguas daw, yujup, hup, nadob, kakua, nukak y puinave, habladas en las cuencas de los ríos Inírida, Guaviare, Vaupés, y Yapura (Caquetá), no constituyen una sola familia lingüística, como lo habían enunciado los profesores Valteir Martins, de la Universidad del Estado de Amazonas (Brasil); Patience Epps, de la Universidad de Austin Texas; y Katherine Bolaños, del Instituto Caro y Cuervo.

Se encontraron marcas gramaticales similares en el nukak y el kakua –lenguas que comparten cerca del 90 % de su léxico– y lenguas arawak habladas por las poblaciones de la Orinoquia.

Por ejemplo “los nukak tenían un sufijo gramatical típicamente arawak, que se utiliza para marcar lo que se conoce como las posesiones inalienables, porque estas tienen una estrecha relación con la persona, forman parte de su cuerpo, las han fabricado o son protecciones personales”. La experta indica que por esta razón cuando las pertenencias se mencionan sin asociarlas con el poseedor reciben un sufijo para nombrarlos como nominales independientes.

Detrás de la tradición oral

Para encontrar el vínculo con el arawak primero se hizo una revisión del vocabulario nukak y después una comparación con las lenguas de los pueblos vecinos; así, se constataron las relaciones con las lenguas de pueblos ubicados más hacia el norte del país, como el maipure –perteneciente al arawak antiguo, extinta desde finales del siglo XVIII–; asimismo con cuatro palabras del tamanaco, que el jesuita italiano Felipe Salvador Gilij clasificó también como caribe, y con vocabulario sáliba, guahibo y sikuani.

También se encontraron cognados –términos con un mismo origen etimológico pero con distinta evolución fonética y usualmente con distinta semántica– con las lenguas kurripako y puinave. Todos estos hallazgos lingüísticos hicieron que la antropóloga Mahecha relacionara la lengua nukak con un sustrato arawak.

De igual manera la docente realizó una exhaustiva revisión de la tradición oral existente sobre los procesos de migración de los piapoco que hoy habitan en diferentes localidades entre los ríos Meta y Guaviare, en Meta y Vichada. Dicha tradición fue recopilada en los años ochenta por los autores Silvia Vidal, del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, y Jorge González, profesor de la Universidad de La Guajira.

“En su lengua actual, los nukak no nombran a los piapoco Tsase o ‘Tucán’ –como se autodenominan–, pero sí les dan ese apelativo exacto con Wüko i mena o ‘Gente o grupo del tucán’”, aclara la investigadora. Dicho resultado fue posible gracias a la recopilación de aspectos de la tradición oral de este pueblo realizada por el profesor Franky, en la que identificó cómo eran mencionados.

Pueblo resiliente

Conocidos como el último pueblo indígena nómada de Colombia, en un principio los nukak fueron convertidos en el emblema de un pasado remoto en el que carecían de ciertos conocimientos, como por ejemplo las herramientas de metal. Para la profesora Mahecha esto es impreciso.

No siempre estuvieron aislados, conocieron todos los pormenores de la persecución colonial, practicaron la horticultura y tuvieron relaciones de alianza y conflictos con otros grupos indígenas. Sin embargo “sucedió que segmentos de distintos grupos, que huían de una retaliación, se refugiaron en un área que consideraron segura y reconfiguraron su proyecto moral, político, y por supuesto su memoria”, afirma la docente.

Condiciones como haberse escondido en un área interfluvial y haber sido perseguidos fue lo que los hizo retomar una mayor movilidad como una manera de protegerse, de ubicar un lugar seguro y de subsistir. Fue así como terminaron convertidos en un pueblo nómada y aislado, porque fue tal la persecución a la que se vieron sometidos, que no quisieron volver a tener contacto con ningún otro pueblo.

Pese a ello, los recuerdos de otros grupos se mantienen en el relato oral de los nukak, y a través de los nombres es posible seguir estos rastros de memoria, aunque con el paso del tiempo también decidieron olvidar muchas cosas para poderse recuperar como comunidad e incluso no ser estigmatizados.

“Les tocó cambiar para sobrevivir. Tanto que la palabra ‘estar vivo’ se compone de dos partes: cha, que es ‘permanecer, estar’, y ñu, que es ‘estar en movimiento’, relata la profesora Mahecha, quien resalta en este pueblo una historia de resiliencia que continúa poniéndolos a prueba.

Víctimas de desplazamiento forzado por causa del conflicto armado, hoy se encuentran amenazados por la pobreza y por una profunda crisis alimentaria, una situación que no culminará mientras en el territorio nukak sigan haciendo presencia actores del conflicto, como las disidencias de las FARC, que tienen una fuerte presencia en el Guaviare.

(Por: fin/MAL/dmh/LOF
)
N.° 473

Otras noticias

Los colores de la difracción del espectro de la luz dan información sobre los componentes químicos de las atmósferas de las estrellas. Fotos: Nicolás Bojacá – Unimedios

Ciencia & Tecnología

marzo 18 de 2019

Luz de las estrellas, fuente de información para los astrónomos

Históricamente, el análisis de los colores resultantes de la difracción del...

Reconocimiento para el programa de Ingeniería Biológica de la Facultad de Ciencias de la U.N. Sede Medellín. Fotos: Unimedios

Educación

marzo 18 de 2019

Ingeniería Biológica recibe doble acreditación en Alta Calidad

Cualificación docente, capacidades de investigación y formación, además de los...

“UN ping pong” es un robot que le lanza bolas a las personas que no tienen compañero para jugar en la mesa.

Educación

marzo 18 de 2019

FOTOGALERÍA: Innovadores desde pregrado

En el marco del cierre semestral del programa Comfie, estudiantes de primer...

Las biomasas identificadas en el estudio tendrían un potencial técnico que representaría el 26 % de la energía demandada en Colombia en 2016. Foto: Agencia de Noticias - Unimedios

Medioambiente

marzo 18 de 2019

Biomasa residual, con alto potencial energético para Colombia

El cuesco, la fibra y el raquis de palma de aceite, el cogollo de la caña de...

En geotecnia, un macizo rocoso hace referencia a la manera en que están compuestas las montañas por bloques de roca. Foto: archivo Unimedios

Ciencia & Tecnología

marzo 18 de 2019

Modelación evaluaría mejor resistencia de macizos rocosos

La apropiada caracterización de estas cadenas de bloques de roca en las...

La apuesta de este trabajo académico es darle valor agregado a la panela.

Desarrollo Rural

marzo 18 de 2019

Panela orgánica con potencial como endulzante natural

Vender al mundo un producto saludable y nutritivo en presentaciones personal o...

El transporte fluvial es una opción viable para que las ayudas lleguen en un lapso de 48 horas o menos. Fotos: archivo particular

Ciudad & Territorio

marzo 18 de 2019

Transporte fluvial optimizaría atención en zonas de desastres

La probabilidad de elegir barcazas como medio de transporte para atender...

Educación

marzo 16 de 2019

Cooperación: la clave de un mejor mundo para nosotras y para ellos

En febrero de 1935 Gerda Westendorp ingresó a la carrera de medicina,...

La colección se presentó en el Edificio Rogelio Salmona, de Posgrados de la Facultad de Ciencia Humanas. Fotos: Luis Palacios - Unimedios

Educación

marzo 15 de 2019

Lenguaje visual y verbal se unen en colección de literatura infantil

Estudiantes de los programas de Estudios Literarios y Diseño Gráfico de la...

Taller realizado en el campus Palogrande de la U.N. Sede Manizales. Fotos: Unimedios

Educación

marzo 15 de 2019

La U.N. lidera apuesta de Manizales por el aprendizaje

Con un taller denominado “Ideas para aprender”, la Universidad Nacional de...